sábado 27 de septiembre de 2008

Morris 1300 Estate de Vanguards (1/43)

El proyecto ADO16

Tras el tremendo logro que supuso su Mini, el grupo BMC (British Motor Corporation) encargó a Alec Issigonis que diseñara un vehículo mayor, que incorporara las carácterísticas principales del Mini y algunos avances tecnológicos más. Así, con el diseño de Issigonis y una carrocería estilada en el estudio de Pininfarina, el proyecto ADO16 vio la luz en 1962 con el nombre de Morris 1100.

Se trataba de un coche con motor transversal delantero de 1100 cc, tracción delantera con frenos de disco en esas ruedas, suspensión Hydrolastic, y un magnífico aprovechamiento del espacio interior para un coche de sólo 3,72 m de longitud.

Otras marcas del grupo adaptaron este mismo modelo, con variantes estéticas y de confort, con los nombres de Austin 1100, MG 1100, Wolseley 1100, Vanden Plas Princess y Riley Kestrel. Cabe recordar que este coche también fue fabricado en Pamplona por la malograda marca Authi.

El modelo evolucionó y para 1967 estaba disponible el motor de 1275 cc (que daba nombre a las versiones 1300). Las carrocerías incluían berlinas de 2 y 4 puertas, así como el familiar (Estate) de dos puertas. Su vida comercial se extendió hasta 1974.



La miniatura de Vanguards

Es bien sabido que los coches 1/43 de este fabricante no alcanzan las cotas de finura y detallado propios de las marcas de gran prestigio, pero tienen un encanto realmente especial y un precio muy asequible, por lo que forman parte de casi todas nuestras colecciones, y son una referencia fundamental en la reproducción de los clásicos británicos.

En particular este Morris 1300 de color azul marino (Trafalgar Blue) tiene faros diamantados de vidrio con embellecedores cromados, mientras que el resto de luces están simplemente pintadas. También son cromados los paragolpes, retrovisores exteriores y parrilla frontal. Otros detalles como las manillas, marcos de las ventanas o tirador del maletero están pintados con pintura metalizada, que contrasta elegantemente con el color de la carrocería. Las ruedas están muy logradas, y el tono azul pálido del interior se combina perfectamente con el color general del coche.



Las fotos

Para tratar de ambientar este coche elegí entre mis fotos un bonito edificio de aire inglés en Las Arenas (Getxo, Bizkaia) y la compañía de un hombre en bicicleta de la marca RailKing.

Aquellos maravillosos juguetes: El rico-bus


Para muchos de nosotros, sobre todo, los que andamos en la treintera (y pico), Juguetes Rico es sinónimo de exclusividad y deseo.

Hablar de Rico era como hablar del Ferrari de los juguetes, del culmen de los deseos de cualquier niño. Era el primer juguete en la lista de los Reyes Magos, un año tras otro, el típico juguete que al verlo siempre decías "me lo pido". En las épocas navideñas, a la hora de la programación infantil (que sigue siendo la misma que ahora, con la diferencia que ahora se emite basura del corazón y antes se emitían programas educativos), la pausa para los anuncios era lo mejor de la tarde. La emoción se disparaba cuando salía el inefable Santi de Rico, con su gorra roja,anunciando el Mercedes alpino, o el Ricobús, o el Porsche 928 (al que se le levantaban las luces) o el Mercedes Todoterreno ¡Teledirigido! como por arte de magia o brujería, o de la supercocina, el juguete más deseado de las niñas de la época.

El encanto de los juguetes de Rico (Me refiero a los de los finales de los 70 y principios de los 80) eran principalmente dos:


  1. Su mastodóntico tamaño, fuera cual fuera y que ejercía cuan poderoso imán de las miradas de cualquier niño.

  2. La tecnología aplicada, que los hacía únicos ya que no era común en aquella época ver juguetes con intermitencias, claxon, motor de arranque y faros escamoteables.
Esos dos factores convirtieron las piezas de Rico en juguetes poco menos que inalcanzables para la mayoría de los hogares de la época, y la única solución era quedarse pegado horas y horas en el escaparate de la juguetería contemplando tan reluciente, tan grande y tan bonito, el Mercedes, Porsche o Pegaso de nuestros sueños. Recuerdo que en la extinta Juguetería Polo de Palencia y en un antiguo supermercado de mi pueblo, en el que tenían de todo, en navidades tenían un Ricobús (debía ser el año 78) y debajo, rotulado, su prohibitivo precio, 5.500 pesetas. Un precio que no estaba ni mucho menos al alcance de todos los hogares y que por una parte elevó a la marca al Olimpo de los juguetes y por otra, la llevó a la quiebra.
En el artículo de hoy, escribiré sobre todo un clásico de la marca, el Rico-bus. Un autobús gigante, hecho casi a medida de los clicks de Playmobil (En aquella época, Famóbil) con el que muchos niños de entonces soñamos hasta la extenuación, y que muchos nunca pudimos tenerlo... hasta hoy.


El autobús de Rico está construído sobre una base Mercedes Benz, cuyo frontal sí me resulta familiar, pero no ocurre lo mismo con la zaga. Se trata de una pieza enteramente construída en plástico, tanto chasis como carrocería, compartiendo algunos componentes con el Pegaso Transinter (Luces delanteras, bocina del claxon, retrovisores). Disponible inicialmente en tres colores (Gris, azul y amarillo) me consta la existencia de alguno en rojo y algún otro en blanco, realizado para el mercado exterior. El más habitual y el que nos ocupa hoy, el gris.

En cuanto al interior, reproduce un autobús urbano típico de la época. No es profuso en detalles pero está lo suficientemente bien reproduc¡do como para darle una buena nota. Existen versiones con los asientos en rojo y en negro. La más extendida en nuestro país es la primera. Dispone también de cuatro barras metálicas, que simulan las asideras de los autobuses, y que sirven para rigidizar todo el conjunto del juguete.


En cuanto a las funciones del mismo, están controladas por el mando a distancia y por un conmutador de tres posiciones colocadas en la parte trasera del chasis del autobús. Este conmutador cambia la funcionalidad de las luces del autobús, siendo:

  1. Posición 1: Encendido constante de luces delanteras y traseras, y activación de las intermitencias al girar el volante, indicando la dirección.

  2. Posición 2: Encendido intermitente de luces delanteras, traseras e intermitencias.

  3. Posición 3: Encendido intermitente de luces delanteras, traseras e intermitencia al girar el volante, indicando la dirección.


Los botones del mando son cuatro, marcha adelante, marcha atrás (ambas funciones activan el encendido de las luces), arranque (vibración del autobús mediante el giro de una excéntrica) y campana de petición de parada. Todo ello mediante un sofisticado sistema de engranajes y dos motores, uno para la marcha delante/detrás y otro para las funciones de arranque y campanilla de parada.Resaltar que todas las funciones del autobús son conseguidas mediante circuitos eléctricos e ingenios mecánicos, tal como la leva adosada al eje trasero que, abriendo y cerrando un circuito, hace funcionar las intermitencias. No hay absolutamente nada de electrónica, lo cual aumenta el encanto y valor del juguete por el ingenio que conlleva su diseño.
El ejemplar que ilustra el artículo está en mi poder desde hace una semana escasa. Lo pude comprar en la feria de Clásicos de Oviedo, al poco de abrir la feria, en la primera visita por los Stands. El estado general era bueno, parecía completo (y lo estaba, no le faltaba una sola pieza), aunque tenía una considerable capa de porquería encima.

Tras una meticulosa limpieza y restauración, ha aflorado un ejemplar apenas jugado, en un estado de conservación soberbio y cuyas únicas reparaciones han sido la fijación del motor al chasis (la pestaña de plástico se había roto, mal endémico de los Rico) y la reparación de la dirección, cuyo cable se había partido (otro mal endémico). Las pequeñas marcas de óxido interior se han pasivado con ácido fosfórico y el pegamento para la fijación del motor al chasis de ha camuflado con unos plásticos de un tono similar a la base.

Los cromados de la bocina del claxon, anagramas y retrovisores estaban algo tocados por el paso del tiempo. Se han restaurado, con un resultado satisfactorio, con Alclad Chrome y protección final de barniz.
En conclusión, toda una joya de finales de los 70 que luce hoy en día tal y como se merece un juguete de su categoría, tanto por su historia como por los recuerdos que nos evoca.

viernes 12 de septiembre de 2008

20 y 21 de Septiembre de 2008 - XI Feria internacional del vehiculo clasico de Oviedo



20 y 21 de Septiembre de 2008 - XI Feria internacional del vehiculo clasico de Oviedo

PALACIO MUNICIPAL DE DEPORTES C/ Río Caudal, s/n Horario: de 10:00 a 21:00 h

Jóvenes hasta 16 años y Mayores de 75 ENTRADA GRATUITA

Organiza: Asociación Ovetense del Motor Clásico


Durante los días de la Feria se desarrollarán las siguientes actividades:
Exposición fotográfica de eventos relacionados con el motor-clásico (Le Mans Classic 2008).
Exposición de grandes marcas del automóvil, este año se lo dedicaremos a la marca americana Cord-Auburn-Duesemberg, entre otras.
Concentración nacional de Jaguar. Sábado 20 de septiembre.
Concentración de vehículos militares. Domingo 21 de septiembre.
8ª Arrancada de motos clásicas el domingo 21 de septiembre. Agrupación Motorista.
11º Revoltijo de Clásicos populares. Domingo 21 de septiembre.Algunos de los automóviles que serán exhibidos en la feria tomaran parte en la 58 edición del desfile del Día de América en Asturias, declarado de interés turístico nacional, el día 19 de septiembre a las cinco de la tarde (zona centro).

lunes 1 de septiembre de 2008

Nash Metropolitan de 1959 (SunStar-Vitesse, a escala 1/43)

El Metropolitan

La marca Nash se había distinguido en los primeros años 50 entre otras marcas americanas por tener en ese mercado un modelo “compacto”, el Rambler, de sólo 4,71 m de longitud. Mientras tanto, investigaba la posibilidad de lanzar un modelo aún más pequeño y tanteaba el mercado tratando de valorar su potencial. Coincidiendo prácticamente con la fusión de las marcas Nash y Hudson para formar AMC (American Motors Corporation) en 1954 se presentó el pequeño modelo Metropolitan, de sólo 3,79 m de longitud, que se vendería tanto bajo la marca Nash como Hudson.

El coche lo fabricaba Austin (grupo BMC) en Inglaterra, según las especificaciones dadas por Nash, y montaba el motor de 1200 cc y 43 CV del Austin A40. Las primeras críticas sobre el modelo fueron una mezcla de sensaciones positivas, por lo encantador del diseño, la cantidad de detalles y la divertida conducción del cochecito; y negativas, dado que el modelo presentaba algunos aspectos muy poco prácticos como que al maletero sólo podía accederse a través del prácticamente inútil asiento trasero, o el elevado radio de giro consecuencia del semicarenado de las ruedas directrices.

Desde un principio se ofertó en dos versiones: convertible y coupe con hardtop. El modelo fue evolucionando con el paso de los años y para finales de 1955 se cambió su motor por un 1500 cc también de origen Austin, ofreciendo además la carrocería bicolor y modificando el diseño de la parrilla. También se le dotó de un capó con apertura de acceso al maletero. La versión de 1959, el año de mayores ventas del modelo, la tapicería llevaba un característico diseño en forma de rombos.

La fabricación del Metropolitan cesó en 1961, y con el stock existente aún se siguieron vendiendo ejemplares hasta el año siguiente. Con el desuso de las marcas Nash y Hudson, la palabra Metropolitan se había convertido en marca, al igual que ocurrió con el Rambler. Además, fuera de los mercados de USA y Canadá, el modelo había sido comercializado como Austin Metropolitan desde 1957.


La miniatura de SunStar-Vitesse

Esta miniatura es directamente un re-edición del modelo que tenía Vitesse, disponible en diferentes colores combinados con el blanco, tanto en versión convertible abierto como coupe hardtop.

En general, esta reducción a escala es tan encantadora como el modelo original, y además goza de una calidad notable. No obstante, empezaremos por citar lo más negativo: los limpiaparabrisas forman parte de la luna del coche. Por lo demás, todo correcto. Dispone de multitud de elementos cromados: paragolpes, una pequeña antena para la radio (elemento característico del Metropolitan), parrilla frontal (con fondo negro), embellecedores de las luces y la banda que separa los dos colores de la carrocería, que era de acero inoxidable pulido en el coche real.

Las ruedas están muy logradas, con tapacubos también cromados y banda lateral blanca. El interior incluye detalles con pintura metalizada destacando sobre el salpicadero de color negro, los parasoles, y la tapicería de rombos en los asientos como corresponde al año 1959. La funda de la rueda de repuesto está simulada con caucho de color gris. Los bajos tienen cierto detalle y el tubo de escape, cromado, es hueco en su extremo final.



Las fotos

Para ilustrar esta miniatura he incluido una foto tal cual viene en su caja, con el espejito en una de las esquinas, y unas fotos del coche en la calle, posando junto a sus propietarios en algún lugar del estado de Kansas.

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