martes 6 de enero de 2009

Austin 1800 de Vanguards (1/43)

Tras los éxitos del Mini y del Austin 1100/1300, el grupo BMC trató de llevar el concepto de automóvil de Alec Issigonis a un coche de mayor tamaño a través del proyecto ADO17. Así en 1964 apareció en el mercado el Austin 1800 e inmediatamente ganó el premio de “Coche europeo del año”. Se trataba de un automóvil con motor (1800 cc y 80 CV) y tracción delanteros, capaz de alcanzar una velocidad de 145 Km/h y equipado con suspensión Hydrolastic como ocurría con la serie 1100.

La caótica política de marcas de BMC hizo que pronto estuviera disponible bajo las denominaciones Morris 1800 (1966) y Wolseley 18/85 (1967), éste último con elementos de lujo como era habitual en la marca.


El Austin 1800 sufrió un par de re-styling a lo largo de su vida comercial (hasta 1975), siendo el cambio exterior más notable la sustitución de los pilotos traseros horizontales de la versión original, por otros grupos ópticos más finos y ubicados en posición vertical. También llegó a montar un motor mayor, de 2200 cc.

El modelo no alcanzó la cifra de ventas que se esperaba de él y toda la serie (Austin-Morris-Wolseley) recibieron el apodo popular de landcrabs (cangrejos terrestres), tanto por su aspecto como por cierta reputación adquirida de ser propensos a salirse en las curvas, sin duda debida a la mala dirección que presentaban las primeras unidades.

La miniatura de Vanguards: Magia sin pretensiones

Este Austin 1800 me parece incluso más sencillo que otras miniaturas de la marca. Consta de chasis metálico, con suspensión, ruedas con llantas cromadas y neumáticos de goma, interior y carrocería, con muy escasa piezas adicionales.

Así, el interior es completamente de color azul, salvo dos piezas negras para el volante y la palanca de cambios, y un retrovisor cromado. Ese interior se conjuga perfectamente con el color exterior de la carrocería (Persian Blue), y resulta hasta bonito, pero de cerca no puede evitar el aspecto del plástico y no resulta del todo convincente.



En el exterior dispone de paragolpes cromados, así como el retrovisor, unas limpias metálicos muy finos (habitual de Vanguards), unos detalles de pintura plateada y dos preciosos faros diamantados, estando el resto de las ópticas simplemente pintadas. Por cierto, la disposición vertical de los pilotos traseros nos indica que no se trata de la primera serie del 1800.

No obstante toda la simpleza descrita, la miniatura me parece preciosa ¿Por qué? La conjunción de los faros diamantados con sus cerquillos en pintura metalizada, junto a la impecable realización de la parrilla y logos, consiguen reproducir la mayor parte de la personalidad del modelo, y de alguna manera hacen que todo el conjunto resulte armonioso.

Evidentemente, no se alcanzan las cotas de espectacularidad y detalle de las marcas punteras, pero este sencillo Vanguards me ha ofrecido más satisfacciones que muchos otros modelos más caros y sofisticados. Difícil de describir … ¿magia?


Las fotos

Para un coche tan británico, he buscado entre los rincones de aspecto inglés que tenemos por aquí, y he elegido un lugar de Portugalete (Bizkaia) para que este Austin 1800 pose junto a su dueño y familia.

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